COVID 19 como catalizador de un nuevo paradigma organizacional.

¿COVID 19 como catalizador de un nuevo paradigma organizacional?

Recuerdo que al iniciar el año comencé a bromear con la frase “Crazy 20’s are back” y no pude estar más cerca a la realidad. Este inicio de década será recordado como un catalizador de cambios profundos y globales en muchos aspectos. Desde la cotidianidad del saludo hasta los modelos de convivencia, económicos, sociales, educativos y organizacionales.

Este impacto obliga a las organizaciones industriales a reformatear la manera de concebir las operaciones ya que las obliga a adaptarse de manera intempestiva a lo que hoy estamos bautizando como “la nueva realidad”. Esto no debe tomarse como algo negativo o nefasto, de hecho, es todo lo contrario.

Repensarnos como individuos y desde allí acometer cambios profundos en nuestra manera de interactuar con el entorno nos invita a modificar hábitos y conductas que permitan una relación más balanceada o menos nociva para con nuestro entorno. El modelo egoísta tiende a desaparecer.

Dentro de este contexto la industria, en general, tiene la oportunidad de asumir un papel protagónico ya que, dentro de cada unidad de negocio, no importando el sector industrial, existe un ecosistema que permite masificar la adopción de nuevos hábitos y conductas que luego serían reaplicados en entornos más íntimos de cada trabajador (Hogar, vecindario y comunidad).

Esta oportunidad trae consigo una serie de desafíos y desde mi perspectiva listo los más relevantes:

1. Abandonar estructuras piramidales como modelo organizacional para jerarquización:

Típicamente los organigramas de la mayoría de organizaciones se muestran como una pirámide. Este modelo organizacional promueve el egoísmo como modelo de crecimiento y el semi-aislamiento mediante la estructura departamental.

2. Adoptar estructuras por encadenamiento de procesos:

Este modelo introducido como Modelo Toyota (70’s), luego como “Process Mapping” (Michael Porter, 85’s) y más recientemente como Lean Thinking (Actualidad), se ha venido trabajando en paralelo con estructuras piramidales lo cual resta eficiencia a las cadenas operativas (Suministro y productivas).

3. Adoptar un modelo que permita flujo continuo de información:

Luego de encadenar procesos las estructuras no piramidales, facilitan la concatenación de actividades críticas lo cual eleva la eficiencia y productividad de las cadenas. El desafío acá está en abandonar los esquemas departamentales, masivamente, utilizados como base organizacional.

4. Adoptar un modelo proactivo para la resolución de problemas:

Con la llegada de la cuarta revolución industrial hoy existe la posibilidad de realizar y compartir, en tiempo real y de manera automática, información, conocimiento y experiencias en toda la cadena operativa. Esta realidad permite que cada estación de trabajo envíe datos a un algoritmo y este responda de manera instantánea con gráficos, proyecciones y recomendaciones (mediante una aplicación digital en un dispositivo inteligente), facultando a cada individuo de la base, para la mejor toma de desiciones de manera ágil, proactiva y expedita.

5. Adoptar de servicios de nube y teletrabajo:

Las herramientas digitales de cuarta revolución industrial se conocen como “Cloud Services” o servicios en la nube. Están otorgan mayor agilidad a la toma de decisiones y facultan a todos los individuos de la cadena operativa. Este beneficio mostrará mayor eficiencia en la medida que exista una estructura organizacional plana y no departamental.

6. Adoptar un modelo para gestión de cambios que considere, Incertidumbre vs Certeza y adicionalmente, herramientas para que los individuos gestionen las emociones: 

Desaprender sobre como convivir y desarrollarse en ambientes previsibles es un desafío que ya no soporta mayor dilación. Las organizaciones, en todos los niveles decisorios, deben reeducar a sus profesionales para que puedan asociar el principio de incertidumbre a sus actividades cotidianas de planificación. Adicionalmente, este nuevo paradigma trae consigo una carga adicional de presión psicológica o estrés por las emociones, sensaciones y sentimientos que genera toda situación de cambio.

7. Escuela de ciudadanos, el nuevo paradigma industrial:

Como corolario de abordar estos desafíos y definir acciones para implantar modelos que posibiliten los cambios que estas iniciativas proponen, la industria se transformaría de una fuente de generación de riqueza y pilar del aparato económico y productivo de un país a ser la escuela donde se impulsaría el cambio de hábitos y conductas que consoliden el cambio en los modelos de convivencia, político-social-económico y organizacionales, necesarios para revertir fenómenos como el calentamiento global o flagelos sociales como deserción escolar temprana, maternidad precoz, violencia doméstica, adicción temprana a estupefacientes y muchos otros hoy establecidos y tomando mayor alcance.

LA NUEVA NORMALIDAD (CONDUCTAS POST COVID-19)

En la última década el tema del calentamiento global y su relación con los hábitos y conductas, practicados, por los seres humanos y las sociedades que estos han conformado, había sido tema central de cumbres entre países en busca de posibles acciones para revertir los efectos que hoy estamos padeciendo (Contaminación plástica, Hambrunas, cambio climático, entre los mas evidentes). Los avances de estas conversaciones o los acuerdos hasta ahora logrados no han tenido mayor impacto y sería justo decir que no se les ha dado importancia.

2020 podrá ser recordado como el año cuando todos entendimos, que debemos modificar nuestros hábitos y conductas, además de los modelos de convivencia, organización y de crecimiento económico, si deseamos preservar este planeta donde habitamos. Todo esto gracias a la pandemia provocada por un virus.

Covid-19 ha servido de punto de inflexión para que propuestas disruptivas del orden establecido hoy sean tomadas en cuenta con mayor fuerza, seriedad y prioridad. como se mencionó al inicio del articulo el aparato productivo de cada país, tiene la oportunidad de asumir un role protagónico para aprender, desaprender y reaprender hábitos y conductas menos nocivos para con nuestro hábitat.

Las Universidades también deben sumarse y replantear carreras como Desarrollo organizacional, Administración de empresas y Economía, para que más temprano que tarde, tengamos profesionales que cuestionen y reinventen los fundamentos de esas carreras para que garanticen trabajadores capaces de reaplicar buenas prácticas en entornos más íntimos, administración basada en Corresponsabilidad, Talento, Mejora continua, Seguridad física-infraestructura-ambiental y modelos económicos enfocados en generar riqueza de manera sustentable.

Autor: Freddy Villavicencio

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